TIRANDO TIRANDO…

Hoy comenzamos una nueva serie, donde vamos a ir desvelando cual convenida ha sido la teoría de los autollamados Guardianes de la Memoria y su cuento de 1890.

Durante mucho tiempo se han jactado de presumir de ser un equipo multidisciplinar y de lo contundente que son sus aportes… ¿pero están seguros de que lo que nos han dicho es cierto?

Pues veamos…

 

Lo primero que vamos a conocer es que la MacAndrews, la naviera que ellos le atribuyen ser la empresa donde se sustenta el club de 1890, a pesar de no tener prueba documental interna de esta que así lo atestigüe y que en su seno es donde se mantiene vivo dicho club de finales del siglo XIX hasta llegar al siglo XX y ser traspasada a Gallegos y sus amigos (para según ellos, realizar la legalización del club mediante el Registro ante el Gobernador, allá por 1905 y no siendo la fundación de un club nuevo, -claro que esto también es según ellos-, contradiciendo como ya hemos visto, lo que el propio Gallegos dice textualmente en una carta que es publicada en el Sport Sevillano en 1913), no llega a España por esta ciudad, sino que comienza su entrada por Asturias, concretamente por Gijón.

Allí lo haría de la mano de uno de sus primeros testaferros, Manuel Acebal Laviada. No he podido localizar la fecha exacta, pero sí que a su muerte en 1850, su viuda e hijos montan la compañía Viuda de Acebal e Hijos, que unos años después, en 1866 cambiaría por Serapio Acebal y Compañía.

 

Todo esto, en realidad no es que tenga relación con el caso que nos ocupa, pero es solo una muestra de la gran cantidad de datos que podemos obtener siguiendo las rutas que ellos han estado utilizando. Este aporte, lo podemos extraer de un página llamada Vida Marítima, la cual nos da mucha información sobre esta naviera, sus testaferros y los nombres de los barcos.

 

Durante mucho tiempo nos han estado hablando de uno en concreto, el vapor Cordova y de su relación con el club de 1890 y posterior relación con el de 1905. Lo cual es utilizado como prueba de la relación de la MacAndrews en su teoría de la continuidad.

Nos contaron la historia de este vapor, de su hundimiento y la posterior construcción de un segundo barco con el mismo nombre.

Buscaron y rebuscaron para relacionar a dos personas que participaron en ambos grupos. De esa búsqueda, nos trajeron la relación de dos capitanes, uno del primer Cordova  y otro en el segundo Cordova.

En el primer Cordova, nos mostraron como un capitán llamado Welton lo gobernaba. Aquel Welton como no podía ser de otra manera, era uno de los fundadores y jugadores del club de 1890.

En el segundo Cordova, aparece el capitán Wood, que también lo encontramos en el libro de Historia de Otero y que nos habla de aquellos ingleses de allá por el 1900.

Está clara la relación en base a esto de los dos grupos y de la conexión de la MacAndrews como ellos nos decían.

Pero claro, que tirando y tirando del hilo, la cosa como que no es así…

¿Pero porque si parece la cosa tan clara?

Pues muy sencillo, porque el capitán Welton que ellos atribuyen al grupo de 1890, no es el tal Welton que ellos quisieran.

En aquel club de 1890 podemos encontrar a dos hermanos con ese apellido, Carlos y Enrique Welton.

¿Pero cuál era el nombre del capitán del Cordova?

Curioso que no nos lo hayan mostrado nunca… no pasa nada, ya lo hacemos nosotros y aquí lo tienen.

 

EDWARD WELTON 2

 

Si, ya sé que aquí no aparece el nombre del Vapor Cordova. Pero como ya dijimos antes, hemos seguido sus propias líneas de investigación y sus aportes. Y ellos son los que nos muestran como el Poderosa, es otro barco que pertenecía a la MacAndrews. De hecho, en su publicación sobre el tema de los dos Cordova, acuden a otra página para hallar los datos del hundimiento del primero de estos barcos. Nosotros, solo hemos tenido que seguir rascando y localizar el informe del “Board Room of the Sunderland Union Offices”, para hallar al Poderosa y descubrir que aquel capitán Welton de la MacAndrews tenía por nombre Edward y claro está, no es ni Carlos ni Enrique.

Lo que nos lleva a la búsqueda del Cordova en el puerto sevillano, del cual no hemos hallado nada en el siglo XIX, ni del primero ni del segundo. Así pues, la relación que ellos nos habían contado entre ambos capitanes del Cordova, como vemos, no es real.

 

No crean ustedes que no hemos peinado los registros existentes y que no se le ha dedicado una enorme cantidad de horas en hacerlo, pero en esa búsqueda, lo que sí que hemos encontrado es otro dato más que rompe su teoría y que deja sin credibilidad el texto de Arturo Otero en su libro de la historia del Sevilla F.C de 1941.

Su autor, nos habla del grupo de los ingleses y nos aporta sus nombres, haciendo referencia a 1900, uno de ellos mister Wood, que ellos ya se preocuparon de mostrarnos que era capitán del Cordova.

Lo cual, nos hizo buscar al capitán Wood sobre algún barco y lo que encontramos, es que Wood aparece sobre unos que no pertenecen a la MacAndrews y que no se tiene noticia de que frecuentara o visitara alguna vez el puerto sevillano ni antes ni después de 1900.

Hemos encontrado tres barcos que tuviesen un capitán Wood en el periodo comprendido entre 1895 y 1905, el primero en el “City of Truro”, el segundo sobre el “Benmore” y el tercero sobre el “Chatburun”.

 

19-3-1895

La Vanguardia, 19/3/1895

23-11-1901

La Vanguardia, 23/11/1901

14-3-1905

La Vanguardia, 14/3/1905

No vamos como ellos a decir que es el mismo Wood, por el simple hecho de que no hemos encontrado su nombre de pila y por tanto, podría tratarse de otro Wood. Lo que sí que podemos afirmar, es que no hay o no hemos hallado a ningún Wood sobre un barco de la MacAndrews.

 

¿Pero entonces cuando Wood es el Capitán del Cordova y cuando aparece por Sevilla?

Pues a fecha cierta o exacta no tenemos constancia, pero sí que lo podemos situar por primera vez sobre este vapor el 21 de junio de 1907. Lo cual nos deja el interrogante de cómo podría estar aquí en 1900 y claro está, que tampoco podemos situarlo en 1905.

 

21-6-1907

La Vanguardia, 21/6/1907

Por tanto siendo así, ¿cómo aparece en el libro de Otero de 1941 como uno de los ingleses de la Trinidad?

Saquen sus propias conclusiones…

 

Hasta aquí la primera de las entregas, pero no dudéis de que aún hay mucho más que ver y que poco a poco, tirando y tirando del hilo, vamos a ir comprobando como muchas cosas que nos han venido contando este grupo de amiguetes, no son como ellos quisieran y con semejantes errores, no puede considerarse ni seria ni fidedigna su teoría.

 

Saludos verdiblancos…      

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