Dépor 2-2 Real Betis, by La Cabra

Comienzo posteando acordándome de Trifon, un portento de la naturaleza que nunca tuvo bien amueblá la cabeza. Si llega a tenerla era jugador de Madrid o Barça con total tranquilidad. Yo, a diferencia del señor Exiliado, no recuerdo a Trifon como un leñero, sino como el jugador más anárquico que he visto en mi vida. A Trifon Ivanov no se le alineaba de central, él se alineaba de lo que le salía de los huevos; y se le veía jugar de central, de líbero, de centrocampista, de delantero… de lo que él quisiese en ese momento. Y si funcionaba era porque tenía unas condiciones y una calidad técnica para el fútbol sobresaliente. De hecho, siendo defensa (el Bulgaria está considerado el mejor defensor de la historia del país) aquí dejó números de delantero (9 goles en 54 partidos).

Me hubiese encantado ver a Ivanov en un Betis mejor que el que le tocó vivir (un hatajo de bultos). Disfruta con nosotros en el tercer anillo Ivanov, siempre serás uno de los nuestros.

Respecto al partido, punto milagroso el botín de un Betis que no se lo mereció, pero fútbol es fútbol, como dijo Vujadin Boskov… parefraseando a otro histórico “el fútbol es un estado de ánimo” y al Depor le pesó su racha y a nosotros la nuestra para que ocurriese la captura del inmerecido punto.

Es el Depor un equipo muy, pero que muy vertical, con 3-4 hombres arriba que hacen daño de verdad no hace falta marear la pelota. La orden es dársela a Cani, Faisal, Luis Alberto o Lucas Pérez (qué delantero más raro y bueno a la vez) y ya surgirá irremediablemente el peligro con ellos en acción. Nace este Depor en la jerarquía de un central reinventado que recuerda, al menos ayer, al mismísimo Beckenbauer pero en negro: Sidnei. Extraordinario el momento de forma o “estado de ánimo” del central herculino. fluye a través de sus laterales mayormente, cuya orden es llevar la pelota a los cuatro mosqueteros de arriba como sea… y una vez arriba la magia fluye de las botas de 4 atacantes que parece que duermen juntos desde que son niños de lo bien que se entienden.

A Ceballos habría que ponerle una y otra vez el vídeo de Cani ayer en la primera parte para que se reencuentre y tenga claro lo que se espera de él, porque lo que hizo ayer Cani en la primera parte es la condición natural de nuestro joven canterano.

Lo dicho, al Depor le importa un carajo tener o no la posesión, a ellos lo que les interesa es que el balón llegue a sus meigos de delante y por ello posiblemente sea el equipo más vertical del país en estos momentos, con permiso del Real Madrid. Merino no sabe interpretarlo, o mejor dicho; no quiere tocar el dibujo que ha resucitado al Betis en la suma de puntos en su casillero, y plantea un partido para pelearla en el centro con NDiaye y Petros… y claro, ambos se jartan de perseguir fantasmas porque le balón no está allí. Es ese el motivo por el que Petros se marca un partido horroroso, porque no sabe ubicarse ante el dibujo y planteamiento del contrario. A NDiaye se le ve en labores de construcción, corriendo riesgos en muchas ocasiones porque sacar la pelota no es lo suyo precisamente… pero cumple en la labor.

Con Ndiaye y Petros desactivados por el toma y daca que propone el Depor, el Betis se sustenta defensivamente en dos laterales que,e sta vez sí, dan el nivel y la talla que exige la categoría en ambos lados. Y dos centrales muy justitos (inexplicable que le jugador más bajito del Depor nos clave un cabezazo en un corner a la altura del primer palo) pero que son lo mejor que tenemos en el cortísimo abanico que lucimos en la plantilla.

Arriba Musonda y Kadir tiene la misión de encarar y anclar a los laterales atrás desde ambas bandas, algo que no siempre consiguen y Van Vonfisky y Rubén se convierten en islas.

Musonda es un muy buen futbolista y será un grandioso futbolista… pero no por ello se le puede pedir milagros. Ayer era él contra el mundo y atado en una banda… demasiados hándicaps para lucir a no ser que te llames Messi.

Pero el fútbol, como decía Valdano acertadamente, es un estado de ánimos, y a un equipo que tiene fe y cree ciegamente en si mismo le entra todo, y es lo que pasó con nosotros. Dos chuts, dos goles… y que el estado de ánimo dure.

Por contra, en el otro lado pesa un sinfín de partidos sin ganar (aunque perder, pierden muy pocos) que mandaban al limbo ocasión tras ocasión por ansiedad o por un excepcional Adán que está pidiendo a gritos a Del Bosque que en la Eurocopa debe de estar él si hay justicia en esto del fútbol. Adán y Vargas, por ese orden, lo mejor de nuestro equipo ayer.

Merino acierta en los cambios en la segunda parte y el vendaval herculino cesó cuando estuvieron los tres sobre el campo. Ceballos mira más atrás que delante, equilibra al Betis en el centro al liberar con el utrerano a uno de los pivotes y Petros descarga ayudando en los 2 contra 1 defensivos con más asiduidad. Ello provoca que los atacantes del Depor tengan que alejarse mucho del área para recepcionar la pelota con un mínimo de tiempo para levantar la cabeza, y que las faltas tácticas se produzcan muy lejos de la cal del área. También contribuye que Cani ya no es un veinteañero y no pudiese acabar el partido… se fue él y se fue la luz en el Depor.

Con todo, en los minutos finales del partido, Ceballos se disfraza de Cani y sirve una pared en la bombilla del área deportivista a Petros que el brasileño lee tarde y mal, rematando su peor partido como verdiblanco en mucho tiempo.

Ases del partido:

Depor: Faisal y Sidnei.

Betis: Adán y Vargas.

Bluff del partido:

Depor: Arribas.

Betis: Petros.

Dandys a seguir:

Depor: Lucas Pérez.

Betis: Musonda.

Entrenadores:

Víctor Sánchez: 7 puntos.

Merino: 5 puntos.

Lo mejor del Betis: “su estado de ánimo” actual, han recuperado la fe en el grupo y así es más fácil competir.

Lo peor: la ausencia de un manijero que lea los partidos y nos sintamos cómodos en cualquier escenario y la parquedad de centrales (y de escasa enjundia) de la plantilla.

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