Real Betis 2-Granada 1: El Real Betis a la final del Carranza

 

Semifinal Trofeo Carranza por Juan Ramón Lara (Simpson)

Alineaciones:

BETIS (2): Adán; Piccini, Pezzella, Westermann, Vargas (Varela, m. 46); Cejudo (N’Diaye, m. 61), Digard (Xavi Torres, m. 58), Petros (Francis, m. 46), Dani Ceballos (Portillo, m. 82); Jorge Molina (Rennella, m. 70) y Rubén Castro.
GRANADA C.F. (1): Oier; Foulquier, Babin, Mainz, Salva Ruiz (Martins, m.73); Rober (Sucess, m. 46), Javi Marquez, Rubén Pérez (Agbo Uche, m. 82), Edgar (Nico López, m. 79); Piti (Khrin, m. 64) y El Arabi (Jhon Córdoba, m. 73).

Goles: 1-0, m. 22: El Arabi. 1-1, m. 52: Rubén Castro. 1-2, m. 89: Portillo.

Árbitro: Pérez Montero (Comité Andaluz). Mostró tarjetas amarillas a Mainz, Rubén Pérez, Francis y Portillo. Expulsó por doble amarilla en el m. 89 a N’Diaye, y a Pepe Mel en el descuento.

Inidencias: Unos 5.000 espectadores en la primera semifinal del LXI Trofeo Ramón de Carranza. Bastante presencia de aficionados del Betis. Césped abundante pero muy irregular.

El Betis se ha clasificado para la final del Carranza en un tópico partido con dos partes muy diferentes. Tras una primera en la que sufrió y tuvo muy poco el balón, superó claramente al Granada en la segunda.

 


Primera parte

Ante un rutinario 4-4-1-1 del Granada Mel presentó un 4-4-2 demasiado lineal. Funcionó aceptablemente en defensa: pese a disfrutar poquísimo de la posesión –y pese a los entusiastas comentarios progranadinistas de 8TV– las ocasiones claras del Granada fuueron muy pocas; además las escasísimas llegadas béticas se produjeron por robos en la presión alta, en la que por cierto (y muy extrañamente) Digard se metía por delante de Petros, su pareja como mediocentro. A su izquierda quedaba Ceballos como falso extremo, y Cejudo a la derecha, con los sospechosos habituales arriba. Eran titulares Westermann, central por la izquierda, y Vargas a su lado en el lateral.

Los problemas del Betis vinieron con balón, si es que lo tuvo alguna vez. Rubén Pérez y Márquez superaron en todos los aspectos a Petros y Digard, trabajadores pero incapaces de sacar un solo balón jugado, por mal escalonados y por sus carencias técnicas. El brasileño estuvo además muy escondido en ataque, como Ceballos, con el que solapaba zonas de influencia, y la imprecisión y escasa confianza de los centrales, más perdonable en Westermann por recién llegado, terminó de arruinar el juego ofensivo bético, sencillamente inexistente. La fortaleza física del rival, su desgaste algo exagerado (que pagó en la segunda mitad) y el mal estado del césped excusan sólo muy parcialmente ese preocupante mal juego.

Segunda parte

Mel mueve las piezas: Petros va fuera y Ceballos se mete como mediocentro ofensivo, dejando su banda a Cejudo para que por la derecha juegue Francis. La calidad del utrerano, la mejor ubicación por dentro del equipo (ahora mejor escalonado) y la bajada de intensidad de la presión del Granada cambian el partido por completo. El Betis domina, llega y marca.

Ceballos vuelve a la banda al aparecer N’Diaye por Cejudo y el Betis pierde chispa ofensiva; el partido se iguala aunque el Betis ya siempre es algo mejor. El Granada mete más físico –muchos jugadores africanos fuertes y rápidos– pero sigue mostrando las carencias técnicas arriba que le impidieron crear ocasiones en el primer tiempo.

Las habituales caídas de Castro a la banda izquierda acabaron convirtiendo a Rubén en verdadero extremo izquierdo con Ceballos como mediapunta, situación que con Portillo en el campo quedó abiertamente establecida. El malagueño, cosa extraordinaria, marcó un gol muy al final –en buen tiro pero con la ayuda de Oier– y, cosa aún más extraordinaria, volvió a marcar seguidamente, pero el tanto le fue mal anulado.

Jugador por jugador

Adán: El gol es excusable porque le llegan dos rematadores y espera el golpeo del segundo, lo que lo descoloca. Por demás, como siempre: seguro, atento y valiente.
Piccini: Es más apuesto que Molinero, como Rennella que Molina. No llegará como titular a la sexta jornada, si es que llega a la primera.
Pezzella: Preocupante partido. No se arrugó, pero sacó mal el balón y se dejó ganar por alto por El Arabi, probablemente el delantero centro más sobrevalorado de la Liga.
Westermann: Aunque empezó abusando del pelotazo y no parece precisamente rápido, parece conocer el oficio y maneja bien la zurda, lo que le da muchas papeletas para hacer pareja con Bruno o Pezzella.
Vargas: Dio buena impresión.
Cejudo: Fue el único capaz de dar dos toques seguidos en la primera parte y dio el pase decisivo del 1-1. Sigue en su buena línea de esta pretemporada, aunque no se le pueden pedir milagros.
Digard: Su horrible primer tiempo, especialmente en el pase, fue la peor noticia del partido. Por lo que le hemos visto creemos que fue una mala tarde. Esperémoslo.
Petros: Peleón pero invisible en ataque en la primera parte, algo inaceptable en su posición. Sin él el equipo mejoró mucho.
Ceballos: Se escondió mucho más de lo habitual, pero en el cuarto de hora que se le vio cambió el partido.
Molina: Pescó pocas por alto, y anduvo espeso por bajo.
Castro: Parece el de siempre, y eso es mucho.

Varela: Lo pasó muy mal ante el corpulento Success, más rápido y más fuerte que él. Ahí hay dos problemas.
Francis: Rapidito y bullicioso, participó poco.
N’Diaye: Menos presencia de la debida.
Portillo: Su fútbol hacía falta, y sin embargo fue decisivo en lo más inesperado.
Rennella: Falló un tiro claro. Buenos minutos, sin embargo.

 

Fuente: Análisis Táctico del Betis

Leave a Comment