Los buenos momentos

Este Betis de mi alma me ha dado muy pocos muy buenos momentos.

No me refiero a lo interno/filosófico/profundo, que de eso hay mucho,

sino a las impúdicas victorias,

a cuando se descorcha el corazón, brota el champán de la alegría

y se elevan las burbujas del éxtasis y el desenfreno.

Póngase el casco, amigo lector.

Viajemos del presente al futuro del pasado en un bucle temporal.

Vayamos a uno de esos escasos momentos…

 

Tiempo ha, yo fui taxista en Sevilla.

Un día, marchaba con mi taxi cuando la ciudad del Río Grande,

con una copa, se emborrachó por completo.

Maravilloso, inenarrable, transformativo y hasta esperpéntico.

Primero, una agonía en la radio de nunca acabar.

Yo, carreras con mi taxi del centro a un barrio, del barrio al centro.

Alta tensión en la ciudad. Callejas solitarias, bulevares desérticos.

Por donde iba, solo se escuchaba el partido transmitido sin cesar.

El resto, silencio.

Los dos tiempos, la prórroga, los penaltis, el gol de Esnaola…

Estallido general.

Se descorcha la botella y el tapón alcanza el techo.

Jamás de los jamases he vivido algo similar.

Las gentes, de pronto, inundan las calles.

Bandereo, bufandeo, bailoteo, abrazeo y cantoteo.

Extasis general, puro contento.

Cogía un cliente el taxi y lo primero felicitarnos.

Ya luego, ¿pa donde vamos?

Imágenes sensoriales que se agolpan en mi mente.

Y sobre todas las imágenes, predomina un recuerdo:

Al amanecer, cuando la calma general iba ganando terreno,

una última carrera a las Tres Mil Viviendas.

Allí estaba, ella sola.

Una gitana cuarentona frente a su candela.

El sol, a punto de salir.

Solo quedaba ella.

Meneando sus orondas caderas de derecha a izquierda, de derecha a izquierda… marcando un compás binario:

Be-tis, Be-tis, Be-tis.

Ella sola, frente a su candela.

Este artículo va por ti, gitana de grandes caderas.

COMMENTS

  • Diáspora atendiendo muy gustosamente a tu petición aquí te dejo impreso la poegrafía de Frasquita:
    Frasquita la canastera
    señora de carácter firme
    gitana con setenta y seis años y abuela,
    su vivir siempre fue la mimbre,
    señora de genio fuerte
    y con su caida a la vejez
    bética hasta la muerte.
    Mujer de grandes caderas
    su sueño era su baile
    su pasión el equipo de la palmera,
    no fue famosa de nadie
    pero se conocía por Frasquita la canastera,
    Diáspora me despertó del letargo
    y no paro de preguntarme
    si esa señora de grandes caderas
    y sin que la casualidad llegue a alarmarme
    fuera Frasquita la canastera.

    Un saludo.

  • avatar Olegario Diez

    Enhorabuena otra vez por este nuevo blog, Diásporas!

  • avatar Daniel Martinez Ruiz

    Muy bonito Blog Diasporas si señor., no sé a lo mejor por ser tan escasos, disfrutamos mas los buenos momentos cuando llegan., eso si, a mi no me importaria disfrutar un poco menos, a cambio de que ganaramos un poco mas…:)

  • Lobo,lo de la cobertura me ha jugado una mala pasada,verás que me han salido dos comentarios repetidos y no sé borrarlo y gracias por el avatar.

  • Noche de éxtasis bética
    gitana bailaora morena
    verás que no fue en vano tu baile
    porque casi 40 años más tarde
    Salen a relucir tus caderas
    Gitana bailaora morena
    sin haberte visto te veo
    porque Díasporas me habla
    que el día que mi Betis alcanzó la gloria
    movias tus caderas al alba
    La melancolía me da pena
    y a la vez una alegría conocer
    a esa gitana bailaora morena.

  • avatar Lobo Diarte

    pocos pero buenos. yo aun me acuerdo de la final del 77 dando brincos en un sofá.

    desgraciadamente no tuve el gusto de ver a la gitana rumbera con ese peasso de culo bailón. Esas cosas solo las ha visto diaspórico y los demás nos relamemos leyendo.
    A mí que Diaspórico siempre me ha parecido de los más poético, esa gitana me recuerda el poema de Rubén Darío de la negra dominga

    ¿Conocéis a la negra Dominga?
    Es retoño de cafre y mandinga,
    es flor de ébano henchida de sol.
    Ama el ocre y el rojo y el verde
    y en su boca, que besa y que muerde,
    tiene el ansia del beso español.

    Serpentina, fogosa y violenta,
    con caricias de miel y pimienta
    vibra y muestra su loca pasión:
    fuegos tiene que Venus alaba
    y envidiara la reina de Saba
    para el lecho del rey Salomón.

    Vencedora, magnífica y fiera,
    con halagos de gata y pantera
    tiende al blanco su abrazo febril,
    y en su boca, do el beso está loco,
    muestra dientes de carne de coco
    con reflejos de lácteo marfil.

    • avatar Diasporas

      qué bueno,Lobo. No conocía ese poema. Lo echaré en la maleta en mi próximo viaje al Caribe… y lo recitaré a tu salud.

      • avatar Lobo Diarte

        Es que es un poema raro. Aunque es de 1892 no salió en Prosas Profanas, solamente lo publicó en un par de revistas cubanas. Luego sale en las Obras Completas.

        Lo escribió una noche en La Habana que vio bailando a la negra y debió ponerse como una moto el amigo Rubén. Ya se sabe que los Rubenes son gente de sangre caliente.

  • Tienes razón son pocos momentos que se quedan grabados a fuego,pocos pero intensos,bonito viaje al pasado.

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